La Ciudad Nueva
Octubre 27, 2006
“Ninguna obra que no tenga un caráter agresivo puede ser una obra maestra. Nosotros afirmamos que la magnificencia del mundo se ha enriquecido con un nueva belleza, la belleza de la velocidad”. Fuerón las palabras con que en 1909 se declara la existencia de un nuevo movimiento en las artes nacido en Italia: El Futurismo. Encabezado por el poeta Filippo Tommaso Marinetti (n. 1876, Alejandría). Penetrando en todas las artes, la arquitectura no podría quedarse al margen de las corrientes de vanguardia; por lo que en 1914 se publica en italia el Manifiesto de la Arquitectura Futurista, el responsable y creador del texto fué Antonio Sant’Elia (n. 1888, Como); en el proclama “el fín de la arquitectura según criterios preestablecidos”

” Debemos inventar y volver a construir la ciudad como una inmensa obra tumultuosa, ágil, movil, dinámica en cada una de sus partes, similar a una máquina gigantesca. La casa de cemento, cristal y hierro, sin pintura ni escultura, bella solo por la belleza natural de sus lineas y sus relieves, tan alta y ancha como sea necesario, no como lo prescriben las ordenanzas municipales”.
Proclamaba el uso y comprensión de los nuevos materiales, no como revestimiento, sino como esqueleto y alma de la Nueva Casa.
¿A 100 años de distancia que hemos aprendido?